martes, 23 de septiembre de 2014

PN Lago Puelo, Chubut.



Yendo por la ruta nacional Nº 258, a 120 km de San Carlos de Bariloche se encuentra la localidad de El Bolsón. Desde esta ciudad se accede, por un camino secundario, a una de las márgenes del lago Puelo, dentro del Parque Nacional.
Siendo uno de los PN más pequeños de la región, Lago Puelo, tiene la particularidad de contar con el agua más turquesa que mis pupilas hayan admirado, y esto sumado a su cercanía a la pintoresca ciudad de “El Bolsón”, a solo 19km de distancia, y sus pintorescas ferias artesanales hace que de este lugar llamado popularmente “La Comarca del paralelo 42” atesore imágenes inolvidables.

En sus 27600 has. no solo que se pueden apreciar las características de los bosques andino-patagónicos, sino que el valle del lago Puelo se caracteriza por su conexión trasandina y un microclima especial, otorgado por su altitud de 200msnm, la cual permite temperaturas más agradables, que durante el verano no producen heladas ni nevadas, como es usual en los ambientes cordilleranos. A su vez, este clima acogedor colabora para que aquí coexistan especies vegetales propias de la selva valdiviana (Avellano, Tique, Ulmo y Liana Yoqui Blanco) con especímenes más comunes de los bosques andino-patagónico (Ciprés, Coihue, Espino Azul, Radal y Arrayan, entre otros). Todos estos conviven, a su vez, con una planta catalogada como invasora pero que para mí realmente dan un toque de sofisticación a toda la región: La Rosa Mosqueta.




La zona cordillerana fue intensamente modificada por la acción de los glaciares, los cuales formaron a su paso extensos y profundos lagos. Este es el caso del Lago Puelo, que desemboca en el Océano Pacifico a través de su rio homónimo. Por este motivo, los ríos de la región, y en especial el Turbio, tienen un alto contenido de “Silt” o sedimento glaciar, especialmente al finalizar el verano que es lo que le da un tono más opaco al agua y provoca que el lago se vista de un exquisito color turquesa que va variando durante las estaciones del año de acuerdo a la cantidad de sedimentos que los ríos aporten.



Dentro del parque hay varios recorridos y paseos que pueden hacerse, estos son los más destacados:

Sendero del Pitrano Grande: Recorrido de 20 min de duración aproximadamente, de baja dificultad. Este sendero atraviesa un bosque de Pitras gigantes finalizando en la Playita. Lo mejor, durante el recorrido te va acompañando una música natural mezcla del movimiento del agua y la fauna.

Mirador del Lago: A este mirador natural de piedra, se accede por medio de un ascenso, de dificultad media alta, de 40 minutos de duración dentro del bosque. Desde ese privilegiado lugar se puede observar un panorama del área recreativa del Parque.

Mirador de la Lechuza: Es una caminata de 20 minutos de duración de alta dificultad donde al costearse el sector de "La Playita" y se llega a un mirador natural, desde donde se aprecia el lago y su majestuosidad, este es un recorrido especialmente buscado por andinistas y escaladores de todo el mundo.

Camino a gendarmería nacional y límite con Chile: Este recorrido se realiza cruzando el Río Azul, vadeándolo o en embarcación, luego de lo cual se inicia con una caminata de aproximadamente 2 horas hasta el puesto de Gendarmería donde se puede acampar gratuitamente. Desde ahí mismo se accede al sendero que llega hasta al límite con Chile por 2 horas más de trayecto. Se arriba a Los Hitos y desde allí es posible caminar un poco más, hacia un mirador, para apreciar los rápidos del río Puelo y el Lago Puelo Inferior en el país vecino.

Bosque de las sombras: Es un sendero cautivador, de aproximadamente 20 minutos de duración, dentro del bosque autóctono particular de esta margen del lago y que da comienzo a través de un puente flotante hecho en madera, que se mimetiza con la naturaleza. Este paseo es ideal para familias con niños y adultos mayores por su baja dificultad.

Ya adentrados en la ciudad del Bolsón, con  su especial microclima, podemos observar el desfile de extensas zonas de cultivo de frutas finas (frutillas, frambuesas, guindas y cerezas entre otras) toda una fiesta de colores para la vista. Todos los martes, jueves y sábados funciona en la Plaza Pagano la Feria Regional de artesanos y productores, una de las más importantes de Sudamérica. Allí se encuentran artesanías en madera, arcilla, metales, piedras y flores labradas por artesanos cordilleranos, cervecerías, músicos y otros productores de reconocimiento internacional. Por doquier el lugar explota de colores, perfumes y expresiones de gran valor artístico que hacen que uno se sienta de fiesta a lo largo de su recorrido.


Lago Puelo, El Bolsón y todos sus alrededores parecen salidos de un cuento de Tolkien. La existencia de bosques inmensos e inexplorados, la variedad de leyendas autóctonas acerca de lugares mágicos y duendes, o incluso las curiosidades reales como un bosque petrificado en la profundidad de un lago, o la misteriosa Roca del Tiempo a cuya cumbre es casi imposible acceder puesto que el clima parece volverse adverso cuando algún montañista está llegando a la cima, todo se convierte en un escenario mágico que ensueña al viajero. Definitivamente si sos de las personas con espíritu aventurero, amantes de la libertad, la belleza y porque no algo de fantasía, la “Comarca” es uno de esos lugares que debes regalarte conocer.







jueves, 18 de septiembre de 2014

PN Nahuel Huapi, Neuquén-Rio Negro



Siempre me resulto irresistiblemente seductor los secretos que esconde la naturaleza y como es que algunas cosas en este mundo pueden ser tan imperfectamente “perfectas” para apaciguar el caos constante de nuestra existencia con un solo y puro concepto: la belleza.

El Parque Nacional Nahuel Huapi es uno de esos tantos enigmas de la Patagonia. Donde se amalgaman estáticos pozones con rápidos ensordecedores y en donde las extensas masas de agua dulce coquetean con el cielo vistiéndose por momentos de un exótico color turquesa.


Ubicado al sudoeste de la provincia de Neuquén y al oeste de Rio Negro, Nahuel Huapi, cuanto con la particularidad de ser el primer Parque Nacional Argentino. Su origen data del año 1903, fecha en que el Perito Francisco Pascasio Moreno donó a la Nación una extensión de 3 leguas cuadradas, ubicadas en el extremo Oeste del brazo Blest del lago Nahuel Huapi. El área se convirtió en el núcleo del primer Parque Nacional de Argentina, declarado en 1922 como "Parque Nacional del Sud" y más tarde en el año 1934 el Congreso de la Nación sancionó por ley la creación del Parque Nacional Nahuel Huapi, incorporándole un territorio mayor. De esta manera, la Argentina se convirtió en el tercer país de América en contar con un Parque Nacional.




En sus 710.000 hectáreas protege lugares de increíble belleza, como las costas del enorme lago Nahuel Huapi, con 560km cuadrados y más de 454mt de profundidad, una extensión del doble de la ciudad de Buenos Aires como para dar una referencia de su magnitud;  el imponente cerro Tronador, de 3478 msnm; o el cerro Catedral, meca de los esquiadores, el PN Los Arrayanes y la Isla Victoria. Dentro del área se encuentran San Carlos de Bariloche, Villa La Angostura  y Villa Traful.

Según su vegetación el Parque se divide en tres áreas: la zona altoandina, estepa patagónica y el bosque subantartico más austral del mundo.  La naturaleza alto andina crece sobre los 1.600 metros sobre el nivel del mar, con una vegetación rala de pequeñas hierbas adaptadas al clima en donde se refugian especies como el Cóndor y el Huemul. La nieve que se acumula en invierno permite mantener los últimos glaciares y una extensa red de arroyos, ríos, lagos y lagunas. Los bosques cubren las partes bajas de las montañas y los valles. Lengas, coihues y ñires florecen en primavera creando uno de los paisajes silvestres más coloridos. Las flores rojas del notro, la trepadora mutisia, de vibrante color naranja, los tonos lilas de la virreina y el amarillo vibrante del amancay tapizan el paisaje.


Gracias a sus cerros, lagos, arroyos y picadas, a la belleza de su vegetación durante las cuatro estaciones del año y a su excelente infraestructura es un lugar ideal no solo para la vida al aire libre, sino también para la práctica de infinidad de deportes acuáticos, montañismo, esquí y trekking.

A diario, en temporada, parten desde el muelle de Puerto Pañuelo, ubicado en la península Llao Llao, frente al emblemático hotel, excursiones lacustres a la Isla Victoria, bosque de arrayanes y Puerto Blest. Es un estupendo plan para pasar el día; navegando por el Nahuel Huapi desde la cubierta podes pasar varios minutos maravillándote con el reto de alimentar a una gaviota con tan solo extender un brazo. Una vez ya en la isla te internas en un paraíso forestal donde es imposible sentirse diminuto ante la magnitud de sus árboles. Tal vez uno en sus recuerdos retoca inconscientemente algunos detalles para hacer la historia más interesante, no puedo dar certeza de que fehacientemente nunca haya visto otros árboles más grandes, pero si puedo asegurar que jamás me sentí tan diminuta como el instante en  parada frente a un enorme tronco de una secuoya gigante levante mí vista hacia el cielo y me costó ver donde culminaba la copa.




Bariloche y el Nahuel Huapi son uno de los puntos turísticos más atractivos de la Argentina, es cierto que mucho de esto tiene que ver con su infraestructura, promoción e historia; pero hay algo más; y es que la esencia de la belleza que reflejan sus aguas turquesas y el verde exuberante de su vegetación es similar a esa sutil sensación de paz que te inunda cuando te liberas de esas situaciones que sabes que poco a poco van matándote el alma pero que por alguna razón no podes soltar; es similar a esa autentica alegría que te abraza cuando experimentas el amor verdadero que no exige ni espera nada a cambio, simplemente es y con eso te basta; es similar a la sensación de libertad y adrenalina que te arrasa cuando te das cuenta que el futuro no es una sentencia irrevocable sino que puede ser modificado cuantas veces lo deseas si te atreves a rediseñar el presente.

Herman Hesse decía que la belleza no hace feliz al que la posee sino a quien pueda amarla y adorarla; tal vez sea por esto que la encuentro tan fascinante, porque tiene el poder de hacerme sentir todo y a la vez me asombra tanto que me obliga a pensar en nada.




sábado, 5 de julio de 2014

PN Los Arrayanes, Neuquén





 
 
Luego de nuestra estadía en San Martin de los Andes, a escasos 100km y transitando en parte por el reconocido camino de “Los Siete Lagos” partimos hacia la localidad de Villa Langostura. Por la fama de que el sur es caro, temíamos no encontrar hospedaje que se adecue a nuestro presupuesto, pero como dice el refrán el que busca encuentra, y en contra de todos los pronósticos en uno de los lugares más “caros” de la Patagonia hallamos una perla: una hermosa y cálida cabaña de troncos instalada en el medio del bosque a un precio más que conveniente. Moraleja: si queres conocer algún lugar y no te animas porque tiene fama de costoso, no te quedes con el “no”, busca que siempre existen opciones.Todo por esta zona tiene ese aire a escenografía de cuentos con su estilo alpino,  construcciones de troncos enclavados en bosques frescos y misteriosos, terrenos en desnivel y detalles exquisitamente diseñados para que algo tan simple una tranquila caminata sea una experiencia altamente disfrutable.
El Parque Nacional Los Arrayanes, con sus 1753has., abarca toda la península de Quetrihué ubicada en el extremo Norte del Lago Nahuel Huapi y tiene como fin proteger a un bosque nativo compuesto en exclusividad por arrayanes de hasta 16mts de altura y más de 600 años de antigüedad. El crecimiento es lento, y su tronco crece retorcido, en busca de la luz, La corteza, lisa y fría, es de color canela debido a que contiene gran cantidad de tanino. Al desprenderse en finas laminillas y placas deja manchas blanquecinas que le dan al bosque su particular característica. Su follaje es persistente, de hojas opuestas, sus flores son blancas, parecidas al azahar. Su fruto es negro violáceo brillante, comestible, con el cual los aborígenes elaboraban una bebida alcohólica llamada chicha. 
Existen dos opciones para acceder al parque, la primera es a través de una excursión lacustre hasta el Puerto Quetrihué. La segunda es a pie o en bicicleta, atravesando la Península de Quetrihué por la senda peatonal, que nace en la entrada al parque por la zona de puertos, a metros del muelle municipal Bahía Brava.
 

Fieles a nuestro espíritu aventurero decidimos realizar ambos recorridos, desde Villa Langostura tomamos la opción de la placida caminata por el bosque. La senda tiene un recorrido de 12km, de mediana dificultad y demanda aproximadamente unas 3 horas a pie o 2 horas en bicicleta. En su comienzo tiene pendientes bastantes abruptas, que se convierten en largas ondulaciones a medida que se acerca al Bosque de Arrayanes. En el primer tramo, desviado a la derecha por un sendero escalonado, se llega a dos miradores de la Península. La senda atraviesa zonas boscosas, con pedreros en el inicio, algunos claros y lugares abiertos. En el km. 11, cuando el cansancio ya comienza a sentirse, se aprecia la Laguna Patagua y poco más adelante los arrayanes comienzan a aumentar en cantidad, hasta llegar al corazón del bosque, donde se transforma en la especie principal y predominante.
 



Desde Bariloche unos días después tomamos la excursión lacustre que sale de Puerto Pañuelos navegando por el Lago Nahuel Huapi, esta vez sumamos a la experiencia la visita a Isla Victoria. El bosque de arrayanes, de unas 12 hectáreas de superficie, se recorre cómodamente por un sendero entablonado que se interna entre los árboles, y en 20-30 minutos se llega al mirador Arrayán donde se observa una vista panorámica del Lago Nahuel Huapi con sus brazos El Machete, El Rincón y Última Esperanza; La Bahía Brava, la Isla Fray Menéndez y el cordón montañoso que nos limita con Chile.
Te preguntaras que tiene de espectacular este bosque para que sea tan famoso, al menos eso me preguntaba yo cuando era chica y oía hablar del bosque de arrayanes. Es difícil describirlo con palabras pero si tenes el privilegio de ver como un rayo de sol se cuela entre lo espeso del follaje, se desliza suavemente entre el laberinto caprichoso de árboles y al final de su trayecto rebota contra un rojizo tronco tiñéndolo de tono cobrizo sabrías incuestionablemente la belleza que habita en el espíritu de ese lugar.

jueves, 19 de junio de 2014

PN Lanin, Neuquén


Hay instantes en que las cosas simples y pequeñas se vuelven majestuosas y sentís que la vida es perfecta así como es, no porque racionalmente sea perfecta, claro está; sino porque ese breve momento te conecta con algo más grande que vos mismo y todo complota en una sutil armonía. Más allá del delirio místico si tuviera que describir al Parque Nacional Lanin debería presentarlo como ese instante breve en la naturaleza en que todo se hizo armoniosamente perfecto.

Lanin está entre mis PN favoritos no solo porque es uno de los lugares más hermosos de toda la república argentina sino porque en su inmensidad y diversidad coexiste un misterioso encantamiento que te obliga a bajar la guardia inminentemente ante el poder de la belleza.

La mayoría de los días que estuvimos por la zona, durante ese mes de Marzo, el clima disto mucho de ser el ideal, al parecer luego nos enteramos que no es un buen mes para fines turísticos, sin embargo eso no nos desalentó ni por un momento a explorar el lugar. Fue gracias a ese espíritu aventurero que yendo a la base del volcán Lanin nos sorprendió un increíble arco iris completo. Como perro con dos colas no pude contener la emoción, era la primera vez en toda mi vida que veía un arco iris desde su inicio hasta su fin, y si bien no encontré ninguna olla repleta de monedas de oro al final, recuerdo ese momento como un tesoro inexorable.

Con más de 412000has situadas al noroeste de la provincia de Neuquén, el Parque Nacional Lanin es el tercer parque más extenso del país y a lo largo de su territorio protege extensos bosques andino-patagónicos. Debe su nombre al volcán Lanin, que con una altitud de 3776msnm, se mantiene inconmovible con su pico nevado todo el año.
Además del volcán el parque acoge también 24 lagos de origen glaciario completando un entorno natural rico en belleza y diversidad ecológica.

Estos espejos de agua están rodeados de especies vegetales nativas celosamente protegidas de la actividad forestal.
 

Como vedette, en el área norte, entre el lago Ñorquinco y el Huechulafquen, predomina una enorme conífera: el pehuén o araucaria, que cubre los valles y laderas occidentales, con un tronco central que puede alcanzar los 45 metros de altura. Su semilla llamada piñón, además de ser aprovechada por animales, sigue considerándose un alimento importante por los mapuches y criollos de la zona.

En los ambientes más húmedos se alza la tupida selva valdiviana, donde el coihue estoico domina entre cañas colihue y arbustos como el michay y espino negro quienes se encargan de complicar el paso a campo traviesa.

 
 
Además de proteger a tres especies en peligro de extensión como el huemul, el pudú y el huillín, en sus varios lagos y ríos abunda la pesca de salmones y truchas. Muchos de estos peces son cultivados en criaderos de la zona, para evitar el despoblamiento de la fauna ictícola.

Dentro del Parque Nacional se encuentran tres pasos limítrofes con Chile: el paso de Carirriñe (ruta provincial 62); paso Tromen (ruta provincial 60) y paso Río Hua-Hum (ruta provincial 48).


La inmensidad del parque solo puede recorrerse de a poco y con tranquilidad. Si estás pensando en visitar San Martin de los Andes es indispensable que te reserves algunos días especialmente para conocer el PN Lanin. Te aseguro que vale la pena.

Para organizar un poco los recorridos podes organizar itinerarios pensando en las cuatro áreas principales: Huechulafquen, Tromen, Villa Quila Quina y Lacar.
 

Area Huechulafquen
Sendero de interpretación "El Bosque": parte de Puerto Canoa y no implica una caminata más que sencilla y breve. Duración: 45 minutos.
Sendero de ascensión al cerro Chivo: sale de bahía Cañicul y atraviesa un cañaveral de colihue que combina con un bosque de coihue. Duración: 3 horas de subida.
Sendero a cascada el Saltillo: el punto de partida es Piedra Mala y presenta una leve pendiente. Duración: 35 minutos.
Sendero a Paimún, Pared Sur del Volcan Lanin y rufugio Paimun los cuales demandan de 3 a 7hs a pie.



Area Tromen
Sendero al Mirador: ofrece panorámicas del lago Tromen y del volcán Lanín. Dificultad: baja. Duración: 45 minutos de ida
Sendero al Límite Internacional y bosque de araucarias: desde la seccional son 3 km por un bosque puro de araucarias centenarias. Dificultad: baja.
Existen otros recorridos de dificultad intermedia o alta, por lo que es imprescindible conocer la zona o contratar un guía autorizado como los senderos Quillen, Huechulafquen y el ascenso al volcán Lanin, todos estos senderos demandan de 2 a 3 dias de duración cada uno.






Area Villa Quila Quina
Sendero a la fuente de agua mineral carbonatada: se recorren 800 m hasta la vertiente por un camino vehicular desde el muelle de la villa.
Sendero a los rápidos del arroyo Grande: por un camino de 500 m que recorre el arroyo entre bosques, robles, cipreses y coihues, se llega hasta los saltos de agua.
Sendero de interpretación El Cipresal: parte cerca de la desembocadura del arroyo Grande y permite observar un añoso bosque de cipreses con panelería explicativa.


 

Area Lácar Queñi
Circuito Arrayán: en 22 km se aprecian hermosas vistas del lago Lácar y de los cerros que rodean a San Martín de los Andes.
Playa Catritre: área de camping, ideal para la práctica de los deportes náuticos. A 4 km desde San Martín de los Andes.

 
 
Como dije al inicio hay instantes en que las cosas simples y pequeñas se vuelven majestuosas, y te aseguro que algo tan cotidiano como tomar unos mates se vuelve grande si lo haces contemplando el azul inmenso del Lago Huechulafquen mientras que el aroma de la hierba fresca te penetra… en ese momento hasta la apatía de la rutina desaparece de la tierra y la alegría se apodera del alma.
 

 

sábado, 7 de junio de 2014

PN Laguna Blanca, Neuquén.


 Tras largas horas de viaje, atravesar la famosa ruta del desierto y recorrer más de 1500 km por fin llegamos a nuestro primer destino: Caviahue. Ubicada al noroeste de la provincia de Neuquén, en invierno es un importante centro de esquí pero en verano es una hermosa villa perfectamente diseñada alrededor de su lago en forma de herradura.
La naturaleza de Caviahue regala a cada paso sorprendentes imágenes, imponentes cascadas y saltos junto a prehistóricos pehuenes, o un paisaje casi lunar en el caso de su vecino Copahue, que acompañado por un microclima único hace de su complejo termal un lugar muy visitado. En lo personal, el olor a azufre que desprenden las fumarolas es nauseabundo, pero vale la pena respirarlo si es que estas parado al borde de la laguna del cráter del Volcán Copahue, sin lugar a dudas fue uno de los momentos más sorprendentes de toda mi vida, estar ahí sobre un volcán activo parecía mágicamente irreal.

Pasamos unos días maravillosos pero debíamos continuar camino hacia el sur, tras un regio almuerzo en Villa Pehuenia por fin llego el primer parque nacional: Laguna Blanca.
El PN Laguna Blanca está ubicado en el departamento de Zapala, y en sus 11250has se destaca por albergar a una de las poblaciones más grandes de cisnes cuello negro como así también a una gran variedad de aves acuáticas.
El rasgo particular de la región es el cuerpo de agua que da el nombre al parque, situado entre cerros cónicos, de pendientes suaves y rodeados por paredes abruptas.
 
 

La Laguna Blanca se encuentra a 1.270 metros sobre el nivel del mar, tiene una superficie aproximada de 1.700 hectáreas y 10 metros de profundidad máxima. Es alimentada por dos arroyos temporarios de escaso caudal: el del Llano Blanco y el Pichi-Ñireco. Además de cisnes cuello negro, gallaretas y varias especies de patos, más de cien especies visitan la laguna en diferentes épocas del año. Entre ellas podemos mencionar chorlos, flamencos, playeros y macáes plateados.


El parque cuenta con un centro de visitantes, dos miradores: Laguna Blanca y Laguna Verde, y dos senderos de interpretación: Paseo de la laguna y Abrigo de la Laguna. Todos son de baja dificultad y pueden hacerse en poco tiempo. El circuito turístico que rodea la laguna posee en una de sus paradas la interpretación de una pequeña cueva (Salamanca) habitada en tiempos prehistóricos. En una de sus paredes se puede observar una muestra del arte rupestre, característico de la región norte de la Patagonia.

 
 
Si sos amante del avistaje de aves, definitivamente este es tu parque nacional por excelencia, y tenes material para entretenerte por largo tiempo. Ahora bien, si tal como yo sos de los que nunca sintieron curiosidad por estos animales te diría que Laguna Blanca no es un destino exuberante o llamativo, pero como todo en la naturaleza conserva un aire místico e inexplicable que vale la pena ser descubierto.
 

 

 






 


Las Joyas del Sur, el Preambulo.


 
Entrando en 2011 ya habíamos recorrido muchas rutas argentinas y de aquella nena que nunca había salido de Buenos Aires poco quedaba.

Argentina aún seguía siendo grande pero ya no era inalcanzable, y el haber saboreado los exquisitos colores de sus paisajes norteños, lo salvaje de la humedad mesopotámica, la aventura constante de los terrenos cuyanos y la amplitud de las llanuras pampeanas, no hicieron otra cosa que alimentar el sueño de seguir por más.

El próximo destino no podría ser otro: la “Patagonia Argentina” que como leyenda enarbolaba su mística belleza convirtiéndose en una invitación irresistible a disfrutar.

Fuimos planeando la aventura que consistía en 22 días de viaje, recorriendo las provincias de Neuquén, Rio Negro y Chubut, explorando algunos de los lugares más famosos de argentina turísticamente hablando como lo son Caviahue, Bariloche, San Martin de los Andes, Villa La Angostura, El Bolsón, Esquel y Puerto Madryn entre otros. Y por supuesto, para mí lo más emocionante, conociendo seis parques nacionales. Si si era increíble! La excitación no me cavia en el cuerpo de solo pensar en el numero… seis de un hilo guauuuu!

Era una aventura grande y como todo lo grande en la vida, se amplifica si lo compartís con gente que queres. Fue así como, fuera de todas las probabilidades, con una regia y enorme panzota de 7 meses de embarazo Ale, Chris y Renata se unieron sin titubear.

 Y una fresca madrugada de Marzo emprendimos viaje, como siempre con mate en mano, música sonando y esa perfecta sensación de que algo nuevo comienza, algo que no es necesario que controles, solo requiere que te entregues y lo dejes ser. Sublime!
Me es imposible hablar solo de los PN de este viaje por lo que a lo largo de cada una de las próximas publicaciones iré sumando a cada parque algunas perlitas que descubrí.

 

jueves, 29 de mayo de 2014

PN Lihué Calel; La Pampa



Ubicado en la provincia de La Pampa, cerca de las localidades de  Puelches y Casa de Piedra, es uno de los portales hacia la Patagonia Argentina.

Lihué Calel en araucano significa “sierras de la vida” y tal vez a primera impresión puede que nos resulte extraño entre tanta aridez que allí haya un importante reservorio de agua dulce.

El día no es óptimo, esta nublado y garua desde que salimos; pero el fin de semana es corto y como todo lo bueno en la vida hay que aprovecharlo. Sabíamos que al volver a nuestra cabaña de los Altos de Payun en Santa Rosa nos esperaría la cálida fogata de la chimenea y un espectacular show de equitación.

Desde la Ruta Nacional 152 logramos vislumbrar las sierras que se destacan notablemente en el paisaje apenas ondulado de la pampa seca. Los variados tonos en color bermellón y la fauna que se deja observar entre la llovizna, me llaman la atención. 


Cuando llegamos y nos registramos con el guarda parques nos cuenta que el lugar en verano es un festín de color porque durante otoño y primavera se forman arroyos estacionales que permiten que broten por todos lados las margaritas pampeanas color amarillo; a esas, las margaritas, no llegue a verlas pero si me perdí por
pequeños montes de caldenes y sombras de toro según recuerdo en aquel fresco Mayo de 2010.



En su recorrido, el Parque Nacional cuenta con  el Centro de Visitantes Likan Mapu y senderos de interpretación para caminar, observar y perderse en la naturaleza. Los que más disfrute son los senderos a la Laguna Urre-Lauquen y el recorrido de Valle de las Pinturas, donde se pueden apreciar arte rupestre, yacimientos arqueológicos y la última morada del Cacique Namuncurá, además de las ruinas del Casco de la Estancia Santa María de Lihué Calel que corresponde a la historia más reciente del parque.

De los diecinueve parques nacionales que he experimentado, tal vez el Lihué Calel sea el menos majestuoso o imponente; pero en su simpleza conserva una belleza particular de esa que emana de la pacifica quietud; no busca ser nada pretencioso sino que le basta con sentirse presente en el entorno que lo rodea. En eso consiste su magia, en eso consiste su razón de ser.