Es curioso como a veces en la vida experimentar algunas situaciones
sencillas pueden darte una sensación “épica” como si ese hecho, aparentemente ordinario,
en realidad pudiera ser algo más. Eso puede ser que te suceda cuando pisas por
primera vez Ushuaia y lees por donde quieras que vayas que estas en la ciudad más
austral de todo el mundo… Miras hacia el sur y sabes que tal vez nunca más en
toda tu vida vuelvas a estar más al sur del planeta que en ese momento ( para los suspicaces como yo por un segundo se les ocurrió “ puedo ir a la Antártida”
les cuento que desde Ushuaia sale una excursión, es posible llegar allí en algo
así de 10 días como mínimo y con un costo de usd 8000 per cápita, por lo que si
esa es tu intención anda con tiempo y dinero, dos cosas que yo no tenía en su
momento). En fin, para personas simples como yo, que desde niños imaginaron el mundo
como un lugar inmenso e inalcanzable, esa idea puede ser gratificantemente legendaria.
• Paseo a la Laguna Negra: luego de 400 metros se llega a esta laguna,
cuyas aguas presentan una coloración oscura relacionada con la presencia de
extensos turbales. Dificultad: baja.
• Paseo al mirador: se accede, luego de aproximadamente 1 kilómetro,
directamente a Bahía Lapataia a través de bosques de Lengas. Desde el mirador
se obtiene una vista panorámica de la Bahía. Dificultad: baja.
• Senda al Hito XXIV: se transita la costa norte del Lago Roca, de
origen glaciario. Es de exigencia media, y su recorrido es de 10 km.
La Isla grande de Tierra del Fuego tiene un poder y misterio sin igual, con
sus robustos paisajes, su peculiar ubicación, su inhóspito clima y, su extensa
historia desde los homo sapiens, hace más de 10000 años atrás, hasta los
Yamanas, Onas y los mismos presidarios que eran condenados a estas latitudes
aparentemente hostiles para el hombre moderno; todo esto se conjuga en un coctel
irresistible capaz de inspirar a grandes personalidades como Julio Verne a
escribir una gran historia o a Charles Darwin a descubrir algunos de los datos
que más tarde lo ayudarían a crear la teoría de la evolución ; pero también a
personas anónimas para la humanidad, como yo, a comprender que aun en las
condiciones menos propicias la armonía de la naturaleza es tan perfecta que
todo, inclusive los seres humanos, podemos adaptarnos a cualquier circunstancia
para seguir “siendo”.