Existen lugares que maravillan por su grandeza, otros que conmueven por su belleza y existen algunos que por una misteriosa razón te atrapan y se transforman en una peculiar travesía. El parque nacional Baritu es uno de estos lugares donde sus densas yungas sepultadas entre las nubes se combina con lo indómito, puro y virgen que brinda el aislamiento convierto a este paraíso natural en una joya anónima de la Argentina.
Los Toldos es un poblado pequeño, de apenas 800 habitantes aproximadamente, donde aún se conservan la pureza, calidez y amabilidad en el trato; los vecinos no solo se conocen sino que cooperan entre sí en el día a día. Parecían ser de ese tipo de personas que mantienen las cosas simples, sus necesidades muy concretas y reales; o al menos eso pensé yo extrapolando a cómo vivimos en las grandes urbes en donde, por lo general, nos aferrarnos a necesidades que en realidad no son propias y que al conquistarlas no terminan de satisfacernos jamás. Más allá de mi momento de reflexión filosófica, a nivel turístico es importante saber que aquí hay cabañas, hospedajes y proveedurías; aunque no hay estación de servicio por lo que es importante recargar combustible antes de cruzar la frontera.
La aventura continua puesto que
desde Los Toldos hasta la puerta de entrada al parque hay unos 27km de camino
de tierra que dependiendo las lluvias puede tornarse intransitable. Es por esto
que la época recomendada para visitar este parque es de Junio a Noviembre. En
nuestro caso fuimos con vehículo 4x4 y en varias oportunidades quedamos
atascados en algunas huellas que con un poco de paciencia e ingenio pudimos
superar.
Dentro del parque no hay demasiada infraestructura, solo un camping agreste para los más aventureros. Cuenta con varios senderos para recorrerlo:
- El Cedral de Abra de Minas:
Recorrido de 8km hasta el ingreso. El sendero de 200mts recorre un sector con
árboles de imponente envergadura. Dificultad: Alta, Duración: 6hs
- El Lipeo- Las Termas del
Cayotal: Se realiza a pie siguiendo na senda que bordea el rio Lipeo, pasa por
el desvío a “la Junta” y a partir de allí atraviesa el límite del parque; luego
de 20 min se accede a las aguas termales. Dificultad: Media. Duración: 4hs.
- Sendero cultural El Molejón: Comienza a 100 mts. de la
oficina de parques y permite acceder a un molino de piedra, utilizado antiguamente
por la comunidad para la molienda de maíz. Dificultad: Baja. Duración: 1,30hs.
Baritu con su naturaleza exuberante y sus horizontes perdidos en la densidad de la bruma es una de esas bellezas difícil de olvidar, porque no pretenden ser mas de lo que son y sin embargo nos dejan esa sensación de que si tuviéramos algo mas de tiempo en ella podríamos descubrir mucho mas.