jueves, 9 de abril de 2015

PN Calilegua, Jujuy.


Llegar a donde queremos no siempre resulta sencillo, es probable que necesitemos experimentar distintos caminos para llegar a destino, y hasta incluso que dejemos de insistir en realizar nuestros planes tal cual los diseñamos. Con los años descubrí que si interiormente dejamos de resistir a lo que es y nos entregamos como en un “verdadero salto de fe” a lo que llega, entonces sí, las cosas ocurren. Así fue como a los ocho años aprendí a andar en bicicleta, y así es como, poco a poco, se va materializando el sueño de conocer todos los parques nacionales de mi país.



Jujuy es indudablemente una de las provincias argentinas más reconocidas mundialmente, teniendo como icono inexorable la imponente Quebrada de Humahuaca, declarada en el año 2003 Patrimonio de la Humanidad. Admirar el Cerro de los Siete Colores desde una de las callecitas de la encantadora Purmamarca, sentir la brisa en la cara mientras recorres la serpenteante Cuesta del Lipan o refrescarse al reparo del penetrante sol dentro de alguna de las chozas del Pucara de Tilcara son algunas de las joyas que te regala esta provincia. Pero más allá de la Puna existe una Jujuy distinta, una más húmeda y salvaje, perdida entre las yungas, es aquí donde se esconde la magia del PN Calilegua.

El parque nacional Calilegua se encuentra al sudeste de la provincia de Jujuy, en el departamento de Ledesma, a tan solo 120Km de la capital provincial. Con más de 76300 hectáreas es el área protegida más grande del país dedicada a la conservación de selvas tropicales de montañas. El acceso al mismo es gratuito, aunque debido a su clima subtropical de intensas lluvias, se recomienda la visita al parque durante los meses de Abril y Noviembre solamente.

A través del recorrido de la ruta provincial N°83, que lo atraviesa, podemos admirar tres ambientes bien diferenciados: la selva pedemontana, la selva montana y el bosque montano; con sus particularidades de vegetación y fauna, van asombrándonos a medida que ascendemos a través del camino.   La selva de transición es muy escasa y posee, en sus partes inferiores, algunos elementos chaqueños. Aquí podemos encontrar yaguaretés, ocelotes, tapires, lobitos de rio y murciélagos. La selva montaña trepa hasta los 1.800 metros de altura, encontrándose, por encima de ella, el bosque montano con alisos y pinos del cerro y finalmente los pastizales de altura. En los pastizales de altura habita la taruca o huemul del norte, un ciervo de coloración grisácea.

La avifauna está representada por cerca de 400 especies, lo que convierten al lugar en uno de los centros más importantes del país para el avistaje de fauna; teniendo entre las especies más destacas el tucán grande, la pava de monte alisera, el jote real, el batará gigante, el burgo, y varias especies de picaflores y pájaros carpinteros. Realmente es asombroso lo que se experimenta aquí, en medio de la soledad y tranquilidad que se desprende de la selva escondiéndose entre las nubes, el mirar hacia las altas copas de los árboles y descubrir una gran bandada de majestuosos tucanes, con sus picos anaranjado intenso y los particulares sonidos que emiten mientras se comunican entre sí, es un momento de disfrute puro que te inunda inevitablemente.

Además del avistaje de flora y fauna, el parque cuenta  con un área de recreación, Mesada de las Colmenas, donde puede obtenerse una excepcional vista panorámica de las Serranías de Calilegua; el camping agreste de Aguas Negras con vistas al río San Lorenzo y varios senderos para la práctica de trekking, todos nacen sobre la ruta 83.

    Sendero Intercultural Guaraní: En este recorrido por la selva pedemontana se puede apreciar la simbología y espiritualidad del pueblo Guaraní. Duración: 1hs. Dificultad: media.
          La Herradura: Cercano a la seccional de Aguas Negras, en este corto y sencillo recorrido se pueden observar bromelias, lianas y diversos árboles.

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  La Lagunita: Recorrido por el arroyo de Aguas Negras donde se pueden observar huellas de animales y aves acuáticas como el maca común. Duración: 2hs. Dificultad: media.
  Tapir: Habilitado para realizarlo en bicicletas todo terreno, en este sendero que atraviesa la transición entre selva pedemontana y montana es ideal para la observación de aves. Duración: a pie 3hs/ en bicicleta 1.30hs. Dificultad: media.
        El Pedemontano: Nace frente al Mirador, ideal para la observación de aves y especies arbóreas. Duración: 1hs. Dificultad: baja.
         Bosques del Cielo: a pocos metros del Monolito, este corto recorrido es una muestra representativa del Bosque Montano donde Pinos del Cerro, Nogales, Alisos entre otros, se envuelven frecuentemente con nubes mientras las numerosas aves que pueblan el bosque hacen oír su canto. Duración: 10min. Dificultad: baja
       Además existen 3 senderos más (Tataupa, La Junta y El Negrito) que por su alta dificultad y tiempo se recomiendan hacer con guías habilitados.


Como mencione anteriormente, muchas veces necesitamos transitar diversos caminos para llegar a un objetivo; en este caso necesite una segunda visita a Jujuy, después de muchos años, para conocer el PN Calilegua; pero eso fue bueno, mirándolo en perspectiva, puesto que me dio la oportunidad de reconocer la diversidad de paisajes, matices, culturas y riquezas que envuelve a esta región con una mayor apertura. Y es que solo con el tiempo y la experiencia pude desarrollar la apertura necesaria para comprender que la naturaleza siempre es generosa y nos regala tesoros incalculables que podemos apreciar si mantenemos nuestro espíritu despierto y la mente en calma.